Los efluvios del licor tenían en paz a Salvoro, ese era uno de los días ideales para hacer noche allí mismo.
En el transistor, un micro espacio comercial sobre un laxante. Laxante Db regula el tránsito intestinal, una joven periodista pregunta al doctor:
-Beteta- Por eso lo de Db, Laxante del doctor Beteta, Salvoret con los ojos cerrados, sonrió y replicó - Laxante de Bareta. Doctor Beteta ¿Podría hablarnos de los beneficios del Laxante Db?- El galeno diserta técnicamente acerca de los beneficios que conlleva el consumir este medicamento. Todo relativamente elegante para tratarse de un purgante. La chica, pizpireta insiste en conocer más a fondo las bondades del fármaco, Beteta de antemano pide perdón y realiza una descripción exhaustiva acerca del olor, el color , la textura de la heces y el beneficio que experimenta el organismo con el cambio en estos factores. Salvador con la cabeza hacia atrás, abrió los ojos para no vomitar. Los beneficios del producto eran realmente increíbles, la periodista agradeció al doctor su presencia y amabilidad emplazándole para otra ocasión. Beteta correspondió educadamente, la chica da el número de teléfono de pedidos, de nuevo el nombre del producto y otra vez el teléfono. Cuando se cree que la cuña ha terminado... suavemente comienza la sinfonía del nuevo mundo, increscendo: Un pequeño esfuerzo al nivel del pecho, un leve claqueteo de dilatación de esfínteres y el casi imperceptible sonido del deslizamiento y chapoteo final en el sifón, fundiéndose un suspiro con el apoteosis de la música, como imaginando un amanecer. Y una voz en off que dice:
- Laxante Db y se feliz.
-Esto es un sin Dios- dijo Salvoro llevándose las manos a la cara. No es posible el fin de nuestra era, el advenimiento del Anti Cristo, la perdida de Occidente. Necesitaba dar un giro a su vida, pensó en su hermano, "Rafael", vivía en la casa paterna desde que murieron sus padres.
Llegaron al acuerdo de que Rafa pagaría a Voro la mitad del valor de la vivienda en concepto de herencia, sin prisas como buenamente pudiera, como buenos hermanos. Pero hacia meses que no sabía nada de él.
Si dispusiera de algún dinero, intentaría salir de aquel agujero, comenzar una nueva vida, darse una oportunidad.
Era consciente de la dificultad de trato con su hermano y estaba casi seguro de que nada conseguiría.
Cuando era niño, su padre le dio a leer, "La conjura de los necios", con la intención de que una vez leída, solicitar su opinión y dándola por sentada, afearle su actitud poniéndole como ejemplo al protagonista de la novela. No imagino el pobre hombre que su opinión consistió en una total afinidad con "Ignatius Reily", nunca más se volvió a hablar del tema.
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